Website Ribbon Cursos para/lelos, la absoluta carencia de rigor periodístico
En la fiesta por los 15 años de El Observador, además de las medialunas se obsequió un encarte ilustrado con una infografía de la redacción del diario, acompañada de un texto que describe el proceso de selección de notas y títulos de tapa en un día cualquiera. Si bien el relato no es muy distinto a lo que ocurre diariamente en las reuniones de editores o redacciones de otros medios de prensa, estos últimos al menos tienen la decencia de no hacerlo público.

Hora 10.30: la redacción está en calma. Puede ser la calma que precede a la tempestad o la calma que solo precede a la calma. En una redacción nunca se sabe. Un par de televisores y una radio cantan las noticias. Por la mañana los medios electrónicos se nutren de los diarios, llenan tiempo y espacio leyendo los titulares, y desarrollando alguna noticia. Pero los diarios no dan para hacer un informativo. Tienen que producir contenidos propios. Y ahí opera la ley de las compensaciones: la radio y la TV también trabajan para los diarios. Un accidente importante en la ruta, el nombre y la dirección de un tambero que está tirando leche por el conflicto de Conaprole, una declaración sorpresiva del ministro del Interior tras ese acto ignoto adonde el diario no había mandado periodista son datos que la TV y la radio facilitan. La guardia matutina toma nota, adelanta agenda, levanta de la TV y de la radio los datos de lo que, quizá, y solo quizá, luego se convierta en una nota con el sello del diario, que supere en precisión y profundidad a las informaciones de los medios electrónicos, que trascienda el mero flash noticioso que se pierde en el éter, para que se estampe, negro sobre blanco, y quede así expuesta al análisis y juicio de sus lectores.

LA REUNIÓN DE EDITORES. 11.30. Comienza la reunión de editores para discutir las agendas de cada sección, elaboradas con temas propios y con esos otros que se divulgaron en la mañana, y que se pueden convertir en propios si se le pone valor agregado.
-¿Con qué vamos hoy?¿Uruguay?
-Hoy se sabe si hay o no Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. Todo viene para que no, pero la confirmación la vamos a tener a media tarde. Ya tenemos gatillados a varios empresarios para llamarlos una vez que se sepa oficialmente (de llamar a alguien del gobierno, ni hablamos).
-¿Tenemos fotógrafo ahí?
-Sí, y dos periodistas. La otra historia es la de un tipo que llamó al 122 de informes de guía para decir que estaba en una cama del hospital Maciel y que las enfermeras se habían olvidado de colocarle el oxígeno.
-Eso parece joda, no debe ser así.
-Parece, pero no, el telefonista del 122 nos dice que en el hospital le confirmaron que el tipo existía.
-¿Fuimos al hospital?
-Sí, las enfermeras nos cortaron la cara, tapan, como siempre, tapan.
-Y sí, con una enfermera en cana por lo del Pasteur, por cualquier cosa rara se van a cuidar.
-Ok, ¿estamos siguiendo la sesión del Parlamento que hay un par de temas interesantes?
-Sí, eso también, pero ya sabemos lo que va a pasar, es siempre la misma historia. Podríamos escribir la nota antes de que ocurra (Dale, ¡Inventemos!).
-Bien, ¿Economía?
-Hoy hay poca cosa, pero una importante: salió el documento del Banco Mundial sobre las plantas de celulosa, y descarta la contaminación...
-¡Otra vez las benditas plantas! Y ahora los piqueteros van a volver a joder con el tema...
- Es lo que hay. Estamos viendo si lo llevamos nosotros en Economía o si lo lleva Uruguay.
-Hoy, que está el informe técnico, lo puede llevar Economía, mañana, cuando los piqueteros corten, porque van a cortar, lo lleva Uruguay, ¿les parece?
-Está bien, habría que ir pensando en mandar ya a alguien para Gualeguaychú.
-¡Se imprimen de nuevo los diarios viejos!, que los piquetes, que el turismo, que Uruguay protesta, que Kirchner pide a los piqueros (sic) y los piqueteros le dicen que no...
-El pasado parece que siempre es presente.
-Sigamos, ¿Deportes?
-Vamos con la previa del partido de Nacional...
-Se van a comer cinco...
-No te creas, mirá que Boca viene confiado, capaz que se llevan una sorpresa.
-Dejá el bolso de lado y escribí como periodista...
-... perdonen la interrupción, vengo del Maciel, por lo del tipo de la llamada... dicen que murió ayer. Lo están enterrando en este momento en el Norte.
-¡Salí para ahí!
-No hay auto.
-Acá nunca hay auto, ¿dónde andan los autos?
-Qué sé yo, pero que le den plata para el taxi, salí ya a ver si agarramos a alguien de la familia.
-Sigamos, vamo´arriba que es tarde, ¿Internacionales?
-El presidente de Irán volvió a mojarle la oreja a Bush...
-Al iraní este si sigue jodiendo le van a meter un cuetazo.
-No, los gringos no son giles, este no es Saddam, y tiene el apoyo de China.
-Eso debería estar en la nota,¿no?
-Como siempre, lo que tiene que estar, estará.
-Bueno, afuera todos, arranquemos temprano que ayer cerramos tarde.

LA REDACCIÓN. Hora 15. La redacción casi repleta. Suena teléfonos por todos lados.
-Se acabó, no hay acuerdo con Estados Unidos.
-Llamate a AFE a ver cuándo pasa el próximo tren. (alerta I: periodista pretendidamente gracioso)
-No va el TLC, ahora es el TIFA.
-Busquen en Internet a ver de qué viene el TIFA.
-Ya buscamos, es algo parecido a la nada.
-Llamemos a los empresarios y a la gente de la oposición a ver qué piensan de esta marcha atrás.
-¿A la oposición?, llamen a Astori a ver qué piensa (alerta II: periodista inteligente suelto en la redacción).
-¿Alguien tiene un celular del diario? No encontramos a nadie en los despachos.
-Vo, ¿cómo era el periodismo antes del celular? (¿y antes de Internet?)
-Fácil, los periodistas salían a la calle, ahora se pasan metidos en la redacción. Las noticias están afuera, no acá, (alerta III: el periodista inteligente continúa dando señales de sagacidad) ¡señores, vamo´a meter que hay que cerrar temprano!
-Llama el fotográfo, quedó varado en el Edificio Libertad porque el auto se fue a otra nota.
-¡Y dale con los autos, viejo!, que se tome un taxi que se lo pagamos acá, pero que traiga rápido las fotos.
-Entró un aviso en página 7.
-Noo, en la 7 no, que ya está armada.
-Lo siento, el cliente lo quiere ahí.
-Decile al cliente que ahí tenemos las declaraciones del presidente ya editadas.
-Si le digo eso el cliente me va a decir que le vaya a cobrar al presidente.
-No, decile que acá el presidente no paga, ¡para eso somos un medio oficialista!, ¿no? (alerta IV: el periodista gracioso no se rinde)
-Vo, bajen esa radio que no escucho nada y estoy grabando del teléfono.
-¡Se me colgó la computadora y perdí toda la nota, la repu*#∞¢#|@#∞≠!

EL CIERRE. Es la hora de los informativos de la noche. A la voz de la radio se suman tres televisores, encendidos en cada canal (corten con ver la novela, porque hace rato que alguno de los 3 canales privados no pasa el informativo a la misma hora que los otros), y los teléfonos que suenan, y los periodistas que gritan, y desde el área de diseño canta Andrés Calamaro.
-¿Llamamos al Maciel por lo del tipo del 122?
-Llamamos y no quieren hablar.
-Obvio que no quieran hablar (sic). Reconfirmemos todo con el telefonista que nos pasó el dato y tratemos de hablar con el familiar del muerto.
-¡Señores editores, nos juntamos a discutir la tapa. Tercer llamado, vamo´arriba!
-Entonces, ¿con qué vamos?
-Nosotros tenemos para ofrecer la previa de Nacional con declaraciones del plantel, los antecedentes del partido, es una nota completa, la gente mañana va a estar en clima.
-Bien, puede ser el cabezal o la foto de tapa, si la foto está buena, ¿Fotografía?
-Puede ser, pero todavía tengo fotógrafos en la calle, yo esperaría a que vinieran para definir la foto porque también puede ser la de la reunión con los gringos.
-¿Lo del tipo del 122 da para un título?
-Puede dar, pero podemos contar la parte de la historia que pudimos reconstruir, oficialmente nadie dice nada, y eso siempre es un riesgo, porque después salen a precisarte cosas, viste como es (sí, es lo que tiene inventar cosas: después sale cualquier nabo a desmentirlas)
-En Economía tenemos el informe del Banco Mundial.
-Está bien, pero con las plantas de celulosa hace meses que venimos titulando y vamos a seguir titulando otros meses más.
-Entonces no hay dudas, el título es el del TLC, o mejor dicho el título es que no hay TLC.
-¿Cómo sería el título?, porque que no hay TLC ya salió en la tele.
-Sí, pero aun así no lo podemos obviar, es histórico. Adentro estamos llevando una explicación de lo que es el TIFA, ah, dicho sea de paso, aviso y consulto porque llevamos un cabezal en todas las páginas que, a propósito del TIFA, lo caratulamos como Tuvimos la Intención Frenamos a Tiempo (epa, epa, ¡Alerta roja! El periodista jocoso inventó su chiste del año y encima mal hecho)
-¡Está muy bueno eso!
-Ojo, pueden pensar que lo tomamos para la burla. (somos un diario serio, caramba!)
-... burla... y bueno... está en línea con la información oficial.
- Dejémoslo que está bueno ese cabezal. Bueno, ¿cuál es el título?
- TLC go home.
-Ta bueno, pero... no sé...
-Se fue el tren.
-Está muy trillado eso del tren.
-Gobierno entierra el TLC y pone fin...
-Pará, pará, tiene que ser más contundente, después que le dedicamos 50 tapas llegó el final, que no sea tan explicativo. Explicar explicamos adentro. Démosle al TLC un adiós con fuerza, que es el último adiós, ¿no?
-Eso, adiós, adiós al TLC.
-Adiós al TLC, ¿vamos con ese?
-Vamos con ese.
-Se imprime.

* Título original del encarte

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25 octubre 2006
Cumplimos un año, carajo!

Colaboración/obsequio de
elso.
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24 octubre 2006
Alfredo Casero (no CaseroS), un gran pacificador (dicho sea de paso: ¿qué carajo hace Casero ahí? Qué hambre, che).

Demás. Leáse como "no tenemos puta idea quien es esa enana que está al lado del señor que no es Hierro López". Glenda Rondán, ex diputada y actual edil por Lista 15. El otro, paso.

El dibujante Horacio Guerriero (no GuerreIro), más conocido como Hogue. Al lado es Jorge Burel, periodista y escritor, pero ese hay que adivinarlo.

Ellos no saben. Nosotros tampoco.

Idem anterior.

Ellos no saben. Nosotros sí. No todas, claro, que tampoco tenemos por qué saber que entre ellas se encuentra la directora adjunta del diario y la gerenta de Marketing y Observa.


Nos despedimos con las sabias palabras de nuestro corresponsal Charaboncito, sin cuyo inestimable aporte este post no habría sido posible: "no sirven ni pa´l autobombo"

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El Observador festejó sus 15 años y obsequió a todos los asistentes este exclusivo souvenir:

En un arranque de entusiasmo, Ricardo Peirano prometió que en el vigésimo aniversario se va regalar a cada invitado un pan flauta saborizado con ajo.

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20 octubre 2006
Ya era hora de hacer justicia por mano propia.

Información provista por aceprax (sin link pero con mucho espíritu)


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19 octubre 2006
Al parecer, Pablito Tosquellas tendría intenciones de convertirse en un serio competidor de Observa.com. Hasta el momento, sus herramientas para enfrentar semejante cometido serían la lucidez de los títulos y la actualización permanente de las noticias.
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Infobae.com 18.10.06

El informe peruano sigue haciendo estragos en la prensa sensacionalista panamericana.


Siempre atento, aporte de Kily (ahora en su versión 2.0, guión free)

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Madonna se plegó a la moda negrito-in-a-bag y se trajo un souvenir de Malawi. Ahora resulta que "grupos de derechos humanos y de protección a la infancia" quieren impugnar la adopción porque la ley malauí no permite a los extranjeros adoptar niños sin haber vivido al menos un año y medio en ese paraíso africano.



Envidiosos de mierda, dejen que al menos uno de ustedes coma más de una vez por día.
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El Observador 16.10.06
Charaboncito mandó el aporte culto del día. Según sus propias palabras "a esta altura de la vida, no se le puede exigir a un periodista que sea un gran conocedor de mitología romana". Ni de mitología ni de nada, según se ve el panorama. Tal como hace notar el colaborador, Neptuno es el dios de los mares y Júpiter el del cielo, responsable de lluvias, tormentas, rayos, etc. Qué necesidad de andar inventando, che.

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16 octubre 2006
1. Alberto Grille promocionando su pedorrísima "Caras y Caretas", en uno de esos espantosos avisos con los que suele hacer sufrir a los televidentes. Este arranca con Grille en la puerta de un juzgado saludando a Gonzalo Fernández, que acababa de salir. Grille lo saluda y le dice: (léase como risa de discapacitado mental) jem..je..jem...je...va a salir en el aviso....je...je je. ¿En el aviso? dice Fernández conteniéndose para evitar zamparle un ¿de qué reís, estúpido? Y Grille responde: mmje..si...je je...en el aviso...mje je. Corte.

2. La promoción del suplemento Vayven del próximo sábado anuncia como nota central "Reporteros que se reportean" (periodistas ególatras que como a nadie interesa entrevistar, se entrevistan entre ellos o a sí mismos). El avance promete que los reporteados confesarán "sus vicios y placeres". Según las fotos que pudieron verse, los candidatos son Gabriel Pereyra y Lincoln "sería mucho más digno un peluquín" Maiztegui. Aparentemente, en una de las últimas reuniones de editores de El Observador se escuchó decir: Ché, ¿a quién podemos entrevistar que todavía nos tome en serio?

Si el punto anterior lo hubiera escrito elso, el remate habría sido éste:
"Si ambos retratados en realidad confesaran sus vicios y placeres, es de suponer que a la brevedad habrá algun puesto libre en la redacción de EO, mientras ellos arreglan sus problemas con la Justicia".

(risas)
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En un acto de considerable inocencia de mi parte, ayer pasé por un kiosco y compré El Observador después de ver la tapa. No era que me interesara conocer en profundidad las razones de los asambleístas de Colón para sumarse al corte de puentes o que me muriera de ganas de saber por qué un boludo se estroló contra un edificio en Manhattan. Mi preocupación era mucho más local e importante: según el recuadro, la Policía de Montevideo había descubierto un código de señales que los amigos de lo ajeno utilizaban para marcar casas con el objetivo de conocer algunos hábitos o características de sus moradores, cosa de facilitarse el laburo.

La nota contaba que el código había sido obtenido por la Policía luego de un operativo que terminó con la detención de "un delincuente". Según el periodista, los símbolos fueron comparados con algunos robos importantes que habían ocurrido en Montevideo durante los últimos 3 meses y "salvo algún caso excepcional", los signos todavía estaban. Acá ya arranqué a discrepar con el asunto, porque es bien sabido que en la inmensa mayoría de los robos, la Policía no hace una puta mierda y mirá si se va a poner a buscar dibujos cuasipreescolares hechos con tiza, aerosol o un objeto punzante, abajo de un felpudo, cerca del portero eléctrico, en un árbol, en un muro, en una reja o en la vereda o la pared (todos estos, útiles de dibujo y lugares que el cronista mencionaba como posibles herramientas y pizarrones delictivos). Me acordé del caso de un conocido que al llegar a su casa y descubrir que le habían pelado hasta el perro, notó que todos los vidrios estaban llenos de huellas dactilares e incluso había sangre, producto de la rotura de una ventana por parte de uno de los malhechores. Esta persona, que evidentemente había consumido demasiadas horas de CSI, dejó la escena del crimen tal cual estaba hasta que llegara el personal policial, al que apenas pisó la vereda le exigió que tomaran muestras de las huellas y la sangre. Los uniformados, después de levantarse del piso tras un ataque de risa, le tomaron los datos y se fueron a tomar mate a la comisaría.

Según el periodista, tras el interrogatorio, "el delincuente" había confesado que "la identificación de las casas se realiza, por lo general, en la tarde", más precisamente entre las 13 y 16 horas. Justo la hora ideal para andar graffiteando con tranquilidad y sin que nadie se queje. También aclaraba que las bandas "ponían en la mira en aquellas viviendas ubicadas en los barrios al Sur y al Este de Montevideo", por no decir Pocitos y Carrasco para que después no los acusen de hacer oposición espantando viejas reaccionarias. Como "el delincuente" parecía andar suelto de lengua, también habría largado a los "agentes de Investigaciones" que ese trabajo era realizado por "personas ajenas a la banda, para disminuir los riesgos" porque está clarísimo que si cualquiera pinta pavadas en la vereda para saber qué casas se pueden afanar, sin lugar a dudas es ajeno a cualquier gavilla manilarga y bajo ningún punto de vista se podrá acusarlo de cómplice. Como para crear un verdadero estado de alerta ciudadano, el artículo señalaba sin lugar a dudas, que el "el sistema para conseguir información preliminar y luego marcar la vivienda radica en escuchar conversaciones en los centros comerciales, peluquerías de perfil socio económico alto o entablar diálogos con vecinos y comerciantes de la zona". No hable con nadie, señora. Repetimos: con nadie. Excepto, claro está, con aquellos que tengan "cierta presencia", porque como bien aclaró el delincuente desbocado, eso "no levanta sospecha" alguna porque más vale que cualquier habitante de los barrios del este y sur montevideanos no hablan con cualquier negro de mierda. Sabiamente, el periodista aconsejaba que en caso de advertir cualquiera de los símbolos del código, se lo borrara raudamente.

Pero no conforme con la acción individual, advertía que en estos casos "también es importante el apoyo entre vecinos" (no, no ese apoyo). Por lo tanto, si alguien llegaba a verificar que algún domicilio adyacente estaba señalado, "las autoridades exhortan a emitir una alerta de inmediato". O sea, párese en medio de la vereda y empiece a los gritos, que más inmediato que eso no hay nada. Después sigue con algún que otro dato estadístico acerca de la cantidad de robos mensuales y las zonas más afectadas; puro caracter de relleno.

Todo el asunto tenía como un tufillo manipulador y alarmista, principalmente por la ausencia de nombres de autoridades de Policía, o al menos del Ministerio del Interior, que avalaran toda la sarta de datos tan precisos y detallados que escribió el periodista. Pero como la vasta creatividad para el afane no tiene límites, la cuestión era algo verosímil para cualquiera que crea que los diarios dicen la verdad. Otros hubieran esperado un comunicado público del Ministerio del Interior, pero eso es sólo para exquisitos.

La cuestión hubiera quedado como una muestra más de la "peste Zur" que afecta últimamente a El Observador, si no fuera porque a El País se le ocurrió llamar al jefe de Relaciones Públicas de Jefatura, quien no dudó en aclarar que "en Uruguay no hay ningún caso por el estilo y no se está investigando ningún hecho parecido". Por si la pasadita de trapo no alcanzaba, encima le enrostran a EO que “el diario El País no divulgó esa información porque altas fuentes de Inteligencia y de la Jefatura de Policía no dieron credibilidad al hecho” y le encajan que “sin embargo ayer algunos medios de prensa se hicieron eco de ese mail”, que en lenguaje periodístico viene a ser algo así como “ustedes, manga de giles que se comen cualquier verdura”.

Como la cuestión amenazaba con dejar al medio encargado de difundirla como un soberano pelotudo (o mentiroso, según la vereda en que uno prefiera pararse) hoy El Observador pone el asunto de nuevo en tapa y pide perdón casi que de rodillas.

Cuando un diario accede a pedirle disculpas a sus lectores, lo menos que debería hacer es decir la verdad. Asumir un error está muy bien pero decirle a los lectores “ayer nos equivocamos” es mentirles descaradamente. Dejando de lado el chiste fácil y obvio de que no sólo ayer se equivocaron sino que hace rato que están abonados a los errores diarios, lo lógico hubiera sido empezar hablando con la verdad: “Ayer les mentimos” hubiera sido el título correcto, pero no estaban dispuestos a bajarse los calzones más abajo de la rodilla. Levantaron un mail que circula hace rato en Uruguay y otros países de la región, lo metieron en página 3 y encima le inventaron todos los adornos posibles para que sonara más o menos creíble.




En la edición de ayer de El Observador se publicó en la portada un título que decía “descubren código para robar viviendas”, y en la página 3 se daba cuenta de que la Policía de Montevideo había hallado un sistema de símbolos utilizado por bandas que los pintaban frente a algunas viviendas, y saber así si en las mismas vivían mujeres solas, o estaban deshabitadas o si sus moradores se habían ido de vacaciones, entre otras posibilidades. Esa información es básicamente incorrecta. También es incorrecto que ese sistema de símbolos se haya encontrado en poder de un supuesto ladrón de autos que fue detenido en Montevideo, como lo es que la existencia de estos símbolos haya sido constatada por las autoridades policiales en algún lugar de la capital. La gravedad del error nos obliga a explicar qué fue lo que ocurrió con esta información antes de que El Observador decidiera publicarla.

Señores: vamos a explicarles cómo y por qué somos tan impúdicos para inventar una nota basada en un correo electrónico de dudosa procedencia, espantar a cuanta mujer y anciano viva solo y darnos el lujo de decir que fue un simple error y pedirles disculpas para que ustedes, tontos e incautos lectores, se queden contentos y no hagan reproches.

La explicación del invento no tiene desperdicio. Según EO, un colaborador del Jefe de Policía de Montevideo y la Jefatura de Maldonado recibieron simultáneamente el mail donde se alertaba de esta peligrosísima banda dedicada a expresar sus dotes artísticas sobre muros y veredas. Al parecer, la Jefatura de Montevideo tuvo claro desde un primer momento que el correo venía desde Argentina y no le dieron pelota. En cambio en Maldonado, como andan un poco quemados con el tema de la inseguridad y la ineficacia de su jefa policial, se tomaron la cosa en serio y le avisaron a la Dirección de Investigaciones para que estudiara un poco el asunto. La conclusión fue que el tema no ameritaba mayor importancia y a otra cosa mariposa. Según el jefe del Estado Mayor Policial de Maldonado lo que se hizo fue enviar un comunicado a las restantes jefaturas “no en el formato de alerta, sino comunicando e informando de la novedad”. Miren que llegó esto pero igual no le den mucha pelota, decía el texto. Cuando llegó a Montevideo, la dirección policial decidió repartir una fotocopia con el código entre algunos jerarcas capitalinos, pero haciendo la pertinente aclaración de que eso ocurría en el exterior y no acá donde los ladrones podrán cagar en tu living pero jamás te rayarán las paredes exteriores de la casa. El periodista de EO tuvo acceso a la fotocopia y lo chequeó con el comisario de la seccional 14ª, Carlos Popovich, “quien no solo confirmó que había sido repartido por sus superiores sino que añadió más información, presuntamente de su propia cosecha”. Bueno, no sé qué opinarían en la redacción del diario pero a mí me sonó a "crucifiquemos una fuente". ¿Así que Popovich nos cagó a cuentos? Préndele fuego pero sé discreto, digamos. De otra manera no se explica que no se mencionara su nombre en ninguna parte de la nota (algo que le habría hecho medianamente creíble) y se lo escrache de esa manera en el pedido de disculpas, presentándolo como un demente que inventa pavadas:

Fue así que narró que esa fotocopia con los símbolos había sido encontrada en poder de un ladrón de autos en el momento en que fue apresado. Y contó que esos símbolos se dibujaban por parte de los delincuentes junto a los timbres de las puertas o debajo del felpudo. Lo extraño de la situación es que la misma versión que Popovich dio sobre cómo se halló el papel y cómo se aplicaba esta técnica delictiva, figura en una página de Internet argentina fechada el 8 de octubre, de la cual El Observador no estaba enterado.

Castigo: escribir 100 veces “somos tontos y no tenemos problema alguno en asumir que desconocemos las bondades de internet para cotejar informaciones que de entrada huelen raro”. Le echan el fardo a Popovich porque es un policía cualunque que no va a salir a armar escándalo pero habría que ver si esa información que supuestamente les pasó el comisario, en realidad no fue un copy/paste de un periodista con ganas de inventar boludeces.

Esa página argentina, a su vez, lo que reproduce es una advertencia realizada por la Policía Nacional de Perú, la que reproduce los mismos símbolos que corrieron de mano en mano entre las autoridades policiales uruguayas en los últimos tiempos.

En plan de no destapar demasiado la olla, jamás se aclara a qué “página argentina” se está haciendo referencia. Para ahorrarles trabajo, yo encontré esta. Lo único cierto que dice la nota es que la información salió desde Perú. El País habla de "un informe de inteligencia elaborado por SET-PNP 2006", aclarando que la institución no pertenece a Uruguay. En un nuevo intento de defenestración hacia El Observador, EP aclara que “la misma información aparece en páginas web de Bolivia, Chile, Perú y Argentina” y que “todas se atribuyen fuentes policiales”. Y le hace leru leru a sus colegas explicándoles en la frase final de la nota que “para hallarlas basta hacer una búsqueda en Google”. ¿Ah si? Mirá vos lo que son las cosas, que haciendo una rápida exploración en el mencionado buscador cualquier avispado descubre que el misterioso organismo SET-PNP 2006 no es otra cosa que la Policía Nacional del Perú (PNP) y que las intrigantes siglas SET (me da así como vergüenza ajena confesarlo) corresponden a SETIEMBRE, fecha del comunicado peruano.

Una vez descubiertas estas páginas de Internet, Popovich se negó a aclarar de dónde había obtenido él esa información que aludía a un supuesto ladrón de autos que llevaba consigo la lista de símbolos. En suma, ese sistema de símbolos surgió en el exterior y llegó a manos de la Policía uruguaya, cuyos jerarcas fueron advertidos y llegaron a investigar su posible aplicación en Uruguay, pero no hubo ni un solo caso en que hayan podido demostrarlo. Además, todo indica que la existencia de un supuesto ladrón local que tenía en su poder esa tabla de símbolos es falsa y nada indica que se esté utilizando en el país.

Es admirable como El Observador continúa asumiendo la mediocridad y la falsedad de su información con un descaro tal que es imposible no calentarse. Si “no hubo un solo caso” en el que haya podido demostrarse la utilización de ese código, ¿por qué la nota aseguraba lo contrario? Aun asumiendo que tal como declara EO, Popovich sea un aspirante a copycat y haya plagiado todo el asunto de la incautación del papel con los códigos, la presencia de dibujos en casas que han sido recientemente asaltadas es pura y exclusivamente fantasía del autor de la nota.

A los lectores y a todos quienes se pudieron ver involucrados o preocupados por esta información errónea, nuestras disculpas.

Ya era hora.

Después de toda esta perorata con la que espero sinceramente no haber aburrido demasiado a Marina, me puse a buscar un poco más y encontré un detallado análisis acerca del asunto. Al parecer, o el sueño de Simón Bolívar se está haciendo realidad a través de una banda de malvivientes con muchas conexiones o estamos ante un claro ejemplo de esas campañas que ahora a los expertos se les dio por llamar marketing viral, cuyo objetivo sería tener aterrorizados a los millones de habitantes del Cono Sur. Antes les decían leyendas urbanas, pero hay que adecuarse a los tiempos que corren.

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10 octubre 2006
Ayer felicité a nuestra mayor proveedora de contenidos. Hoy no me queda más remedio que rendirme ante los pies de la protagonista* de esta foto, graduada en la misma ceremonia:

Jime, posta que sos lo más grande que hay.


No se publicará ningún intento de comentario ofensivo y/o difamatorio acerca de la nueva deidad de este blog. Nadie que tenga huevos como para salir así en la foto de su graduación merece ser descalificado.

*Artista exclusiva de El rincón de elso. © Todos los derechos reservados.
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Así como elso cumplió con su parte de felicitar paternalmente a quien tantas sonrisas le ha provocado, este espacio se ve en la obligación de hacer algo similar, pero sin cuestiones consanguíneas de por medio. Así, cursos para/lelos envía sus más sinceras congratulaciones a la joven responsable de buena parte de su contenido, la novel graduada editora de Observa.com: Jimena Paseyro.

(¿es idea mía o los birretes son un poco cuadraditos de más?)
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Observa.com.uy 05.09.06 (gracias, Charaboncito)
Y más o menos entre 100 y 400 dólares, ponéle.

Observa.com.uy 13.09.06 (este fue Kily)Se deduce que las heridas eran muy graves.

Observa.com.uy 05.10.06
El Tío Sam.

El Observador 07.09.06 - Sección Deportes (Charaboncito, de nuevo)¿Una jugada situadora o una jugadora situada?

El Observador 08.10.06 - Página 6
Una bajada que no tiene nada que ver con la nota.

El Observador 08.10.06 - Página 4

Y de postre, una errata en el Mea Culpa.

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