Tras el poco humor demostrado después de inventar una próxima visita de Ben Stiller a Uruguay , El Espectador decidió que era hora de revelar el agudo ingenio del que nos privan día a día y así fue que ayer mandaron este tweet:
El enlace llevaba a una nota de 13 a 0 en la que se consignaba la muerte de Ralph Coates, ex centrocampista inglés y no del defensor de Nacional que porta el mismo apellido, como creyeron todos los que recibieron la actualización. @JuanjoMF, usuario de Twitter, opinó que era una estrategia para conseguir más clicks. Por mi parte, me parece una estupidez de pésimo gusto que ameritaría, sin exagerar, al menos un intento de acción judicial por parte de la familia o el club. Es una pena que todavía no se pueda procesar a nadie por imbécil.
Gracias a @cocoeldelcamion por el aporte.
Actualización: me avisa @JuanjoMF que, desde su página en facebook, la gente de 13 a 0 se desvinculó y repudió la nota, aclarando que "dentro de la web (de El Espectador) existen dos líneas editoriales":


18 diciembre 2010
Comiquísimo
25 noviembre 2010
Periodismo 0.2
Entiendo que la escasa actividad de este blog en los últimos meses podría llevar a pensar en un abandono total del mismo. Pero no, o casi. Muchas veces, las tan mentadas redes sociales me resultan más prácticas o atractivas para opinar o evidenciar muchas de las cosas que antes solía publicar en este medio. Así, tanto en facebook como en Twitter (@cursosparalelos) expresé más de una vez el inmenso fastidio que me provocan las notas periodísticas basadas únicamente en información obtenida a través de las mencionadas redes. Por ejemplo, el poco fiable perfil del supuesto homicida de Natalia Martínez elaborado por El País en base a los grupos que integraba o las publicaciones que realizaba el joven en facebook. O la cuestionable nota publicada por la diaria hace un par de semanas, "denunciando" que varios integrantes de los partidos Nacional y Colorado figuraban entre los escasos 185 "amigos" de un movimiento ultrafascista.
Pero ayer...
Ayer sucedió algo tan ridículo que sin duda alguna, marca un nuevo hito en lo referente al absurdo periodístico y la constatación del complejo de enano que padecemos como país.
En algún momento de la tarde, empezaron a surgir decenas de comentarios entre los usuarios locales de Twitter acerca de la posible venida a Uruguay de los actores Ben Stiller y Casey Affleck. Nadie sabía cuándo ni tampoco por qué, aunque todos coincidían en atribuir el origen de la noticia a dos portales de noticias: El Espectador y El País Digital.
Si bien en principio no estaba muy claro cuál de los dos había obtenido la primicia, una rápida búsqueda en google o en las actualizaciones de twitter, permite atribuírsela al primero de los dos:


Ambos medios informaron prácticamente lo mismo, aunque con algunas diferencias notorias. Ya desde el título (Ben Stiller y Casey Affleck vienen a Uruguay), el portal radial lo daba como un hecho confirmado. En cambio El País optó por un supeditado "Ben Stiller y Casey Affleck planean viaje a Uruguay" y algo más de escasa información al respecto. Por el contrario, sus colegas de El Espectador hicieron gala de una vasta imaginación y auguraron que "Uruguay será nuevamente escenario de una producción hollywoodense".
¿Y de dónde salió semejante pelotazo? De Twitter, claro. Más específicamente, de la cuenta de Ben Stiller (@RedHourBen) en la que ayer, a eso de las 14.30 -hora local- vaya a saber uno por qué, se le dio por publicar esto:
El enlace, además, llevaba a esta foto de Casey Affleck:
El tweet de Stiller y la foto de Affleck exhibiendo un "Hello Uruguay!" fueron una combinación fatal para el pequeño chauvinista que todos llevamos dentro y así fue como la red social del pajarito se llenó de respuestas al actor. Unos le daban la bienvenida, otros le agradecían que se acordara del país y muchos lo invitaban a comer un asado, jugar un picadito o visitar Punta del Este (incluso algunos le ofrecieron el combo completo, casa incluida).
No tengo la más pálida idea de por qué Stiller mencionó a Uruguay. Tampoco volvió a twittear después de eso, así que sospecho que está tirado en el suelo, muerto de risa desde hace casi 24 horas. Lo único evidente es que el limitado conocimiento del idioma inglés de un periodista es capaz de convertir en noticia del día lo que a todas luces parece un simple guiño simpático del actor hacia este país. "To Uruguay" puede traducirse como "Hacia Uruguay" (por eso alguien lo interpretó como un anuncio de viaje) pero también como "Para Uruguay" (y así se comprendería el enlace hacia la foto: una dedicatoria buena onda en un momento de aburrimiento en medio de la filmación).
Para colmo, hoy El País sigue fabulando y ahora es: "Ben Stiller y Casey Affleck anuncian viaje a Uruguay", ya que "en su cuenta de Twitter [Stiller] dice que se dispone a viajar a Uruguay". Socorro.
Actualización I: según me informan @perdidoselm, @bttrversionofme y @JuanjoMF, todo arrancó cuando Stiller publicó un tweet mencionando a Affleck junto a una foto del mismo y la compatriota @beyflo lo saludó "desde Uruguay", a lo que Stiller respondió con el famoso tweet de pura onda nomás.
Misterio resuelto.
Actualización II: No se pierdan "la verdadera historia de Ben Stiller y Casey Affleck'" de El Espectador porque no tiene desperdicio. Tampoco vergüenza:
"Espectador.com publicó ese comentario de Stiller y esa foto de Affleck y todo se disparó. Varios medios colegas llamaron en busca de más información, otros decidieron buscarla por cuenta propia. Nadie encontró nada. Hasta esta nota."
No es cierto que Espectador.com se haya limitado a publicar "ese comentario" y "esa foto" y que a partir de allí todo se haya "disparado". Inventaron una nota entera en base a eso, incluso asegurando lo que se reproduce anteriormente acerca de Uruguay como locación cinematográfica. Y tampoco es cierto "nadie encontró nada" hasta su nota aclaratoria. Más bien fue hasta esta que están leyendo.
"Tampoco se registra los nombres de Stiller y Affleck en los vuelos que llegan en estos días de Estados Unidos."
Impresionante la enorme influencia de Espectador.com, capaz de conseguir lo que cualquier aerolínea guarda como secreto de Estado: su listado de pasajeros.
"Pero la sola foto y la falta de información llevó a una maquinación periodística sorprendente. En su edición de hoy, El País interpreta la sola frase de Stiller 'To Uruguay' como para titular; 'Ben Stiller y Casey Affleck anuncian viaje a Uruguay'."
A ver, imbéciles (me sacan, me sacan)... Ayer, en base a la misma exacta información que mencionan, ustedes titularon: "Ben Stiller y Casey Affleck vienen a Uruguay", lo que sería muy fácil de comprobar si no hubieran eliminado la página que contenía la noticia, la misma que puede verse acá a la izquierda.
Todo eso sin mencionar la sarta de especulaciones ridículas incluidas en la nota:
"Siguiendo el camino de la especulación también se podría decir que en la película que están rodando hay un extra uruguayo –ese que alguna vez mereció alguna nota de prensa escrita en un suplemento dominical– que se acercó a la pareja protagónica para pedirle un autógrafo y les llegó a decir que era uruguayo, igual que Forlán. Stiller le sacó una foto a Affleck con un papelito que dice “Hello Uruguay” y allí termina la anécdota.
Otra puede ser que Affleck, afecto a las bromas –hizo un falso documental sobre la vida de Joaquin Phoenix–, convenció a Stiller de subir la foto para ver qué hacía la prensa uruguaya.
Siguiendo con las suposiciones podría darse que Affleck-Stiller fueron algunos de los que googlearon "Uruguay" después del cuarto puesto del Mundial y ahora se aprontan para pasar unas vacaciones en Punta del Este, una vez que finalicen el rodaje de “Tower Heist”."
Tal fue el apuro por eliminar todo vestigio de la burrada, que incluso se olvidaron de editar esta nota y tras esa serie de fabulaciones, llega el emocionante final:
"La verdad sobre la frase de Stiller y la foto de Affleck finalmente es revelada por Espectador.com: los actores no van a venir a Uruguay sino que el "Hello Uruguay" responde a un saludo. Igual que el "To Uruguay". Se trató de un saludo para Uruguay en respuesta a un twitter de una uruguaya. Fin de la historia."
17 septiembre 2010
El Observa...¿quién?
El pasado domingo, el tempranero presidente José Mujica visitó la Rural del Prado sobre las 7.30 de la mañana ya que según declaró más tarde, era la única manera de concretar su deseo de "recorrer tranquilo" la exposición. El madrugón, sumado al hecho de no haber anunciado previamente su asistencia, ocasionó la ausencia de todos los medios por lo que la única imagen de la visita dominical de Mujica a la Expo Prado fue la divulgada a la prensa por la Asociación Rural del Uruguay (ARU):

Y también El País, aunque con una poco sutil diferencia...
11 diciembre 2009
Inútil sin experiencia
"Los partidos son instrumentos para las necesidades de la gente, no son un fin en sí mismos. Una vez que se constituyó el Nuevo Espacio no es soberano al definir sus líneas políticas, sus aliados coyunturales y los permanentes."
"Para el Nuevo Espacio y para Rafael Michelini, los temas del país no pasan por las candidaturas. Mi persona no fue el centro del universo en 1984, cuando encabecé la lista de ediles de la lista 99, ni cuando fui electo diputado en 1989 ni en las dos elecciones siguientes que fui senador."
"¿Hasta dónde llegará Rafael Michelini? No lo sé. En política nadie deja de asumir la responsabilidad. A mí me mueve más el proyecto colectivo que el individual. De lo contrario me dedicaría a otras actividades."
Julio 2003
"- El Nuevo Espacio y Rafael Michelini vamos a tener un papel importante en el nuevo gobierno...Marzo 2008
- Si ganan...
- ...pero no estamos construyendo la Nueva mayoría en función de cargos sino en función de programas y acuerdos políticos. No vamos a hablar de cargos. Esa no es mi preocupación."
"Cuando otros se preocupan de las candidaturas futuras, nosotros nos preocupamos del programa. Por eso insistimos en que nuestro compañero Fernando Lorenzo ocupe un lugar destacado en la elaboración de ese programa.
Incluso mirándolo desde todas las perspectivas, el programa es fundamental. No sólo porque es lo que vamos hacer en el segundo gobierno de izquierda. También, un programa sólido y acordado contribuye para que todos estemos representados y esto ayuda mucho en el tema candidaturas. Un buen programa es, además, una herramienta electoral, legitima y excepcional."
"Tener una formula ganadora y no usarla, ¡qué regalo a la derecha! Se me dirá que hay otras, pero como esta dupla [por Mujica-Astori], difícil. Además, asignarle al MLN, no al MPP, sino al MLN, una acción de pequeñez electoral, sería una infamia, porque si hay quienes dieron su vida por una causa no electoral, esos han sido los tupas."
25 junio 2008
El nuevo periodismo (uruguayo)
Sí, soy un chanta. En lugar de generar un texto específico para esta ocasión, decidí autoplagiarme, y citar un viejo texto de mi blog. Más allá del pelotudismo, hay una excusa que justifica mi decisión: homenajear a cursos para/lelos, como una suerte de ombusman de los consumidores de medios. Y también, buscar hacer calentar media neurona a la inmensa cantidad de oligofrénicos que salen de las carreras de comunicación, entre los que me incluyo.
Salute, y aguante Unión Atlética (Gaviota, no existís).
Mediocres precavidos
Hay una frase que se repite, por parte de tantos y tantos egresados de comunicación de las hermosas instituciones de enseñanza terciaria: "no hago periodismo de periodistas". Primer grave error: en todo caso, al menos digan “periodismo sobre (lo que hacen otros) periodistas”. Evítense el papelón y aprendan gramática, analfabetos. Pero lo lamentable es que repiten su afirmación como si fuera una verdad absoluta, como si fuera tan cierto, que no necesita demostración. Para ellos, es un axioma. Y me hincha la punta de la japi. El que no quiere que los periodistas sean considerados plausibles de ser protagonistas de información, es el que tiene miedo de equivocarse y quedar pegado en el futuro. Es el que tiene cola de paja o el que tiene mala leche. Son protagonistas de un corporativismo estúpido. Me hacen acordar a los que hablan de “códigos”. Los “códigos” del fútbol, los “códigos polítios”, los de carnaval y todos los que se les ocurran, jamás ayudan a quien hace las cosas bien. Siempre están para cobijar al que metió la pata. “No lo prendas fuego, tené códigos”. A ver: si un periodista no dice que otro cometió un plagio o que un medio mintió ¿no está ocultando algo importante a sus lectores / oyentes / televidentes? ¿No es importante para la población de un país estar al tanto de la calidad de los medios que consume?
Ver comentarios anteriores
11 junio 2008
Sangre nuestra
Fue con un cuchillo Tramontina. Un cuchillo de sierra, con mango de madera. Un cuchillito de mierda, de los de almorzar. Tampoco necesitaba mucho más que eso. Ella era demasiado flaca e inquietantemente débil, y los brazos de él por ese entonces eran rígidos, con músculos desbordantes que parecían tallados.
Le atravesó el corazón y alcanzó a tajearle el pulmón izquierdo. El forense me explicó que fue cruzado, desde el centro hacia la izquierda, con una inclinación de unos 45º en relación al pecho, y levemente desde arriba hacia abajo. El abrazo por atrás, la cola del mango atrapada por el pulgar, la hoja que aparecía desde el meñique, cerrado, y el movimiento que consiguió ella al querer zafar, llevaron a que haya sido de ese modo.
Al forense lo encontré en el casamiento del vasco Coechea, uno de los dueños del diario. Estábamos, solos, fumando afuera. Me contó que el del accidente del mediodía presentaba “otorragia bilateral”, es decir sangrado de ambos oídos, lo que suele indicar que hubo fractura de cráneo.
Dada la conversación, la confianza que nos teníamos a partir de nuestras charlas casi diarias desde que me habían puesto a hacer policiales, que él venía con dos o tres güisquis arriba y que del caso en cuestión ya habían pasado más de cinco años, aproveché para preguntarle cómo había sido. Nunca supe los detalles. En mi familia no habían interesado y los diarios, que son los que comúnmente profundizan para que después repitan las radios, se habían limitado al “drama pasional” y muy poco más, porque de algún modo yo andaba en el medio. Desde luego era una interrogante que en las primeras semanas no recorrió mi cabeza. Bastante tenía con la noticia de que, a dos días de casarme, asesinaron a mi novia, con el adjunto, a renglón seguido, que me estaba cagando a guampa. Que se joda por trola. De él he sabido poco más que es el único caso en la vuelta...





